“Es importante que la sociedad vea de lo que somos capaces"
La colaboración de Cadis en la sección “Igual dá” en el dominical de Diario del Altoaragón cumple un año.HUESCA
Aseguran no sentirse periodistas y piden a la profesión que no les coloquen en el saco del "intrusismo" que tanto daño está causando al gremio. Su mejor defensa, no obstante, no está en las palabras que emplean para explicarlo, sino en las que cada domingo llenan de contenido la sección "Igual dá" del dominical de este periódico, un proyecto al que han dedicado dos años y del que ahora celebran su primer año de publicaciones. A lo largo de las últimas cincuenta y dos semanas todos los usuarios de Cadis que participan voluntariamente en esta actividad han cumplido puntualmente con su cometido, ajustándose con rigor a los plazos establecidos y con no tanta concisión a los espacios de los que disponen. "Al principio reuníamos material para llenar medio periódico", explica la técnico de Cadis Nuria Araujo, una de las personas encargadas de coordinar el trabajo de cuantos colaboran en esta iniciativa.
El miércoles es un día marcado en rojo en sus agendas. Llegadas las cuatro y media de la tarde, todos y cada uno de los miembros de este consejo de redacción dejan de lado sus quehaceres habituales para dar rienda suelta a su creatividad durante una hora y media que no siempre resulta fácil arrancar al reloj. El trabajo, la familia o los hijos, en algunos casos, quedan relegados a un segundo plano durante esta reunión, en la que se fijan contenidos y se repasa el material del que se dispone hasta el momento, un trabajo riguroso que no está reñido con el buen humor y el ambiente distendido que se percibe en estas reuniones.
"Cuando llego, lo primero que hacen siempre es echarme la bronca por llegar tarde", explica con una medio sonrisa en el rostro Conchi Corpas, de la Asociación ADO Miguel Servet. "Y además, ya sé que la próxima vez tengo que traer las pastas y poner el café", añade mientras sus compañeros se quejan de que en todo este tiempo sólo haya cumplido con su pena en una ocasión.
Las sonrisas marcan así el inicio de una reunión en la que "se va decidiendo, entre todos, qué artículos se van a hacer a lo largo del año", explica Conchi. "Luego se reparten entre las asociaciones y cada uno nos responsabilizamos de traerlo al siguiente miércoles".
"Lo que hacemos aquí -matiza Araujo- es repasar los textos, ver si son realmente buenos, si valen la pena" y debatir, si surge la ocasión, sobre el contenido del artículo en cuestión, o la forma que se ha escogido para plantearlo.
Honestidad, veracidad o rigor son conceptos que se suman en su labor diaria al trabajo, el esfuerzo y la sensación de un trabajo bien hecho. Esta reunión marca sólo el comienzo de un proceso en el que hay implicadas muchas más personas. "Tenemos que decir que hay mucho trabajo detrás nuestro", resalta María Perbech, de la Fundación Agustín Sarrate, que suele acudir a estos encuentros acompañada del técnico Paco Grasa. Y es que, una vez que se han seleccionado "los temas más adecuados y se han repartido viendo lo que apetecen a cada uno", cada uno de los representantes de las seis asociaciones que participan en este consejo (Aspace, Atades, Asociación Down y Disminuidos Físicos de Aragón -DFA-, además de las ya citadas) se ponen manos a la obra en sus respectivos centros.
"Cuando llegamos, comentamos el tema que nos ha tocado y la sección en la que irá, y cada usuario escribe un texto. El que más nos gusta de todos es el que pasamos a limpio y el que colgamos en la página (web) de Cadis", explica David Pérez, usuario de la Asociación Down que ha sabido ganarse a lo largo de este tiempo el cariño y el respeto de sus compañeros. "Está metido en todos los berenjenales", apuntan quienes tiene más cerca. Y es que David compagina su faceta de escritor con la de locutor en el programa "Los bandidos de La Hoya", una experiencia que suma a su currículum y que hace que, de alguna manera, el periodismo no tenga secretos para él y que tienda siempre la mano a cualquiera que le pida ayuda, algo que tampoco es habitual a tenor del nivel que se aprecia en este consejo de redacción. "A mí me gusta mucho, y me parece muy importante que la sociedad vea que somos capaces", explica Raúl Lanuza, usuario de Aspace que no dudó en ningún momento cuando se le planteó la posibilidad de sumarse a este proyecto. Tampoco tuvo que pensarlo demasiado Javier Aquilué, de DFA. "Somos los últimos que hemos llegado, porque empezamos a trabajar en mayo, pero nos han acogido muy bien", asegura, satisfecho del trabajo que cada semana consiguen sacar adelante a base de trabajo, esfuerzo y previsión, ya que procuran que nunca les falte un tema de reserva "por el por si acaso".
"Todos teníamos mucho miedo, sobre todo al principio, de que no nos salieran las cosas bien, miedo a no llegar, porque no nos hacíamos a la idea, no lo veíamos hasta que no estaba hecho", explica Lupe Rivas, de ADO Miguel Servet, y eso les ha ayudado a crear una rutina en la que disciplina y la autoexigencia son sus principales pilares, ya que aún ahora, un año después, se muestran muy críticos con su propio trabajo. "Yo lo veo prácticamente igual que cuando empezamos en cuanto a temas, aunque sí que es verdad que hemos mejorado mucho en coordinación", señala Conchi, a quien esta experiencia le ha servido también para aprender a conocer mejor a quienes tiene a su lado. "Ves que cada uno tiene su forma de escribir, su estilo, y la verdad es que yo ahora no tengo que mirar la firma para saber quién ha escrito cada texto". Y es que esta experiencia, aseguran, les ha servido también para conocerse un poco más a sí mismos y también a sus compañeros.
"Ahora la gente nos conoce un poco mejor, y nosotros también", señala Javier, que ve cómo sus palabras se completan enseguida con las de Lupe. "Vemos que nuestro mensaje está llegando, y eso también ocurre entre nosotros mismos, porque este proyecto nos está acercando entre las distintas discapacidades, y eso es algo importante porque, a lo mejor, yo puedo ver las cosas desde un punto de vista distinto al de mis compañeros", un enfoque que casi siempre resulta complementario y que permite que el resultado siga creciendo.
Sin embargo, los logros no han sido sólo a nivel "profesional". Lupe asegura sentirse "muy orgullosa" cuando coge el periódico y les enseña a sus hijos lo que ha hecho. "Es una satisfacción ver que tu esfuerzo queda plasmado en un sitio", asegura al tiempo que sus compañeros corroboran con sus gestos esta afirmación.
También asienten los técnicos de las diferentes asociaciones que les acompañan en cada una de estas reuniones: Ignacio Clemente, María Minguell, Marta Bescós y Conchita Borderías, sin olvidar el papel que cumplen voluntarios como Chusé Manuel Nabarro o el que jugaron y juegan desde el comienzo algunos usuarios como José Manuel Muñoz o Jaime Escartín. Ellos, su trabajo, son la esencia de un proyecto que pretende romper barreras mostrando la capacidad, sobre todo de superación, de unas personas que, con su entusiasmo, sus ganas e ilusión sacan cada semana su sección adelante.
"Lo cierto es que en el camino llevamos la recompensa", explica Miguel Montori, técnico de Aspace que también colabora en este proyecto y que no piensa dejar que baje ni un ápice de intensidad. "Tenemos que mejorar muchísimo todavía", asegura, "porque el verdadero éxito lo tendremos cuando veamos que llevamos treinta años de trabajo". El primero, de momento, ha sido más que bueno.
Dos años de duro trabajo
El pasado 4 de octubre se cumplía un año del lanzamiento del nuevo dominical de DIARIO DEL ALTOARAGÓN, un suplemento en el que Cadis Huesca quiso estar presente con una sección que, aunque comenzó a publicarse hace un año, necesitó de algo más de trabajo previo: prácticamente, otro año. Así nacía, según recuerda la técnico de Cadis Nuria Araujo, este proyecto. Los usuarios que participan en este proyecto tampoco olvidan las largas sesiones que dedicaron a cuestiones como "elegir el título de la sección" o "los apartados en los que se iban a dividir los contenidos". La tarea no fue fácil entonces, y tampoco cuando comenzaron las publicaciones, ya que había que ajustarse a unos espacios y a unas medidas que les resultaban del todo desconocidas. Sin embargo, este era sólo un pequeño inconveniente que el tiempo y la experiencia no han tardado en resolver.
"Ahora hemos mejorado en calidad, porque conforme van escribiendo, porque son ellos, los usuarios, quienes lo escriben todo, se va viendo que tienen más soltura, más práctica", explica Araujo, que tras este año de trabajo destaca también "la tranquilidad de haber conseguido que se dieran a conocer" y de haber conseguido fomentar "el sentido del humor que te encuentras ahora en las reuniones. Había que crear grupo, y se ha conseguido". Ese era el principal reto de este grupo, que ahora revisa sus objetivos con la mirada puesta en el año que viene, cuando prevén realizar algunos cambios en la sección. Seguro que para mejor.
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Fuente: Diario del Altoaragón.